
MUNIO SANCHO DE HINOJOSA, O CÓMO CUMPLIR LA PALABRA AUN DESPUÉS DE MUERTO
“Así eran los viejos tiempos de fe de Castilla, que cumplía la palabra aún desde la tumba” (Washington Irving, Cuentos de la Alhambra). Santo Sepulcro, Jerusalén. Año del Señor 1080. Hoy hace calor en Jerusalén: un día plomizo en el que la cota de mallas pesa más de lo normal, eso es al menos lo que le parece al Patriarca, advocatus Sancti Sepulchri, cuando se ve obligado a abandonar su celda para recibir a los peregrinos procedentes de la lejana Castilla y que, al parecer, son viejos conocidos de su amigo y hermano en la fe, el capellán de Santo

