Sublevación del pueblo de Madrid contra Napoleón (2 de mayo de 1808)

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Hace más de doscientos años, el pueblo de Madrid se alzó en armas contra un ejército que había invadido el territorio español. Como escribió el escritor Arturo Perez-Reverte, fue un día de cólera. Es uno de los acontecimientos más estudiados en la historia moderna. Ya en aquella época existían los periódicos y los medios de comunicación. Las noticias volaban a la velocidad de los telégrafos ópticos y ya no dependían solo de los correos a caballo. En resumen que la noticia de la revuelta madrileña se diseminó en toda Europa en pocos días aunque pocos estadistas dieron importancia al acontecimiento. Habían habido demasiados precedentes.

El jefe de las fuerzas francesas era el mariscal Murat, con el cargo de comandante del ejército y gobernador de Madrid. Tenía amplia experiencia no solo militar en grandes batallas entre ejércitos regulares, si no también en conflictos contra civiles. En 1798 había participado contra la revuelta musulmana de El Cairo, a las órdenes de Napoleón Bonaparte y había tomado buena nota. Sabía que en la medida de lo posible no había que acuartelar las tropas francesas dentro de la población y que en cualquier caso, una población civil no tenía nada que hacer contra un ejército regular bien adiestrado y correctamente organizado. En el Cairo, hubieron alrededor de 300 bajas francesas, incluyendo civiles, contra más de 3000 del bando civil musulmán. Aquí suponía que en caso de problemas, las cifras se podrían dividir por diez en cada bando, en el peor de los casos.

En España había también otras dos grandes diferencias. En Egipto, los civiles ilustrados estaban en contra del invasor. En España había gran ambigüedad y dispares opiniones. En Egipto el estamento religioso había declarado guerra santa contra el invasor. En España las altas esferas de la iglesia no apoyaban ninguna revuelta de forma explícita. Murat sin embargo no se confió, tenía a las tropas en alerta y mantuvo estrictas medidas de seguridad. Quería dar un escarmiento ejemplar que diera ejemplo. Lo estaba deseando.

El estallido social ocurrió en aquella mañana del primaveral 2 de mayo y los resultados fueron totalmente insospechados. Como esperaba Murat, ni la Iglesia, ni la nobleza, apoyó mayoritariamente la sublevación y sin embargo hubo 150 muertos entre los franceses, ninguno de ellos civiles, contra 400 muertos en el bando español. ¿Qué es lo que hizo que la proporción entre tropas y civiles, fuera talmente desfavorable a los franceses? Murat nunca lo llegó a entender ni sacó buenas conclusiones. Tal vez por ello, no informó correctamente a su jefe ni sacó las conclusiones adecuadas.

Porque lo peor para los franceses, vino a continuación. Napoleón estaba acostumbrado a que bastaba con deponer a un rey o vencer en una batalla campal, para que todo el reino aceptara con pocos problemas al nuevo gobernante. Aquí también fue totalmente distinto. El 3 de mayo, el alcalde del minúsculo ayuntamiento de Móstoles, lanzó una proclama, que encendió a toda España en un guerra que duró 6 largos años. Los generales de Napoleón, ya podían vencer en una batalla tras otra, forzar un sitio, ciudad tras ciudad, arrasar un pueblo en un punto remoto. Era totalmente inútil. Desbaratado un ejército, aparecía otro, forzada una ciudad, se sublevaba otra, arrasado un pueblo que hablaba en catalán, otro que se expresaba en cerrado andaluz, en la región más distante se rebela y echaba a la guarnición local. Todo ello dentro de una organización en base a Juntas Regionales con una vaga idea de lo que en el siglo XXI entendemos como España.

Volviendo a uno de mis escritores preferidos,  Perez-Reverte, “…El 2 de Mayo, con enemigo equivocado o no, fue una hazaña histórica. Como tal debe recordarse. Punto.”

Hubo en aquel momento una ambición concreta, puede que limitada, pero tenía un objetivo compartido, que se extendió desde Cataluña a La Coruña, desde Bilbao a Cádiz. Madrid simplemente se encuentra en medio. No tiene mayor merito ni importancia.

Un pueblo con una ambición compartida concreta, puede que limitada, pero más vale una idea precisa que ciento confusas. Un pueblo que huérfano de líderes, creyó su deber y su dignidad tomar la primera herramienta que encontró en su casa para salir de la comodidad de su hogar y enfrentarse a un presente incierto para construir un futuro más seguro.

Manuel de Francisco Fabre

https://es.wikipedia.org/wiki/Levantamiento_del_2_de_Mayo

https://web.archive.org/web/20070929000945/http://www.amigosdelforo.es/2deMayo.pdf

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