
JUAN DE AREIZAGA, CLÉRIGO
De este modo aparece nuestro personaje, por primera vez, en el relato de los hechos de la desgraciada Armada Loaisa-Elcano, incluido por Gonzalo Fernández de Oviedo en su obra[1]. Podremos comprobar que este clérigo podía haber sido calificado con un poco más de extensión. La peripecia de Juan Sebastián Elcano en la Nao Victoria, circunnavegando el globo, y el elevado beneficio que la carga de especias traídas proporcionó a las arcas reales, movieron a Carlos I a impulsar, con presteza, una nueva Armada para afianzar la presencia española en “el Maluco”. Organizada por Elcano, tardó menos de tres años en








