
CONQUISTA DE CANARIAS (Y 2)
Los Reyes Católicos estaban decididos a terminar la conquista de las islas, y en 1478 toman la decisión de conquistar Gran Canaria, cuya misión sería encargada a Juan Rejón. En esta ocasión ya no se trataría de una empresa particular, sino una misión de la Corona que sería enfrentada por los caudillos locales Doramas, Maninidra y Adargoma. Desembarcado en la Isleta, el ejército plantó el real en un palmeral existente en lo que actualmente es la Plaza de Santa Ana, donde fue erigida la catedral, siendo denominado el lugar como “Real de las Palmas”, de donde derivó el nombre de la




